Cuando le entregaron su vivienda las ventanas eran de aluminio con sistema de apertura corredero.
Con el tiempo se dió cuenta que por las ventanas le entraba mucho viento, debido a la altura, lo que le derivaba en unos gastos excesivos de calefacción y aire acondicionado, por lo que optó por poner unas dobles ventanas, delante de las ya existentes, también con sistema corredero.
Finalmente se dió cuenta que esta primera solución no le estaba dando resultado, ya que hoy por hoy el sistema corredero no es hermético y se encontraba con los siguientes problemas:
- El viento seguía afectando a la vivienda, en menor medida, pero las ventanas seguían si ser estancas;
- En verano, se formaba una cámara de calor entre las dos ventanas, que finalmente traspasaba a la vivienda.





